Agile Results. Claves productivas (i)

En una entrada anterior se explicaron las generalidades de la técnica Agile Results. En este se pretende detallar las razones por la que una metodología tan aparentemente sencilla puede aportar un gran incremento en efectividad y productividad personal.

Estas son algunas de las claves fácilmente identificables en su estructura de tres pilares:

  • Aclaración de qué es lo que se considera “más importante”. El método hace que el usuario escoja tres resultados para el año. Obviamente, esto no es óbice para que se pueda anhelar conseguir más, pero fuerza al usuario a que aclare cuáles son los tres principales. Este paso, una vez se completó, constituye una brújula, un sistema de orientación que ayuda a que sepamos que se necesita en lo cotidiano atender de manera preferente. Priorizar con criterio (es decir, teniendo presente qué tendrá mayor repercusión, aunque no sea de manera inmediata) y enfocarse en aquello que es clave constituye otra de las claves de la productividad personal.
  • Segmentación del grande en pasos menores. Gracias a la puesta en práctica del llamado “1º pilar”, podemos transformar los objetivos anuales en pasos menores, resultados para este mes y esta semana. Segmentar los grandes trayectos en pequeños pasos resulta ser otra de las claves de todo proceso de mejora organizativa. Por mostrar un ejemplo de esta segmentación, si el resultado que se desea para  la anualidad es la redacción de un ensayo, para este mes se podría fijar tener listos los primeros dos capítulos, para la semana el índice y, para el día, el primer borrador del índice.
  • Eliminación de la procrastinación por segmentación de las actividades mayores en otras menores. El proceso de segmentación anteriormente citado no sólo simplifica la actividad, sino que, en general, atenúa la tentación de incurrir en la temida procrastinación (uno de los grandes enemigos de la mente efectiva). Una de las consecuencias de trabajar atacando directamente resultados que se perciben como muy grandes o arduos (porque implican, por ejemplo, muchas semanas o meses de trabajo) es que, como tendemos a escoger actividad en base al tiempo que tenemos disponible en ese instante, nunca parecerá un buen momento para comenzar. Si la definición del resultado a conseguir es mucho menor (no se trata de escribir el ensayo, sino apenas su índice), la posibilidad de rechazar la procrastinación y ponerse en el acto será mucho mayor.
  • Orientación a resultados. Llevar en mente lo que se quiere conseguir con una determinada actividad, ya sea una reunión, una llamada, un e-mail o lo que fuere) tiende de por sí a contribuir a la efectividad, al evitar que se pierda tiempo y recursos dando pasos cuyas función se desconoce. Parece esto una obviedad, algo que cae de cajón pero, ¿cuántos de nosotros tuvimos el placer de estar en unas cuantas reuniones en las que nadie, incluido el convocante, sabía demasiado bien para que se organizaban? La claridad (tener claro el resultado que se pretende conseguir cuando se resuelve hacer algo) es otra de las claves de la efectividad.

 

En resumen, estas son algunas de las claves de la utilidad del Agile Results:

  • Identificación de lo importante, facilitando la consecución de enfoque.
  • Segmentación de los grandes resultados en otros menores y más abarcables, más accesibles en lo cotidiano.
  • Atenuación de la procrastinación gracias a dicha segmentación.
  • Orientación a resultados, ganándose en claridad y capacidad de resolución satisfactoria de asuntos.

En próximas entradas se seguirán enumerando algunas claves más.

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